26 oct. 2011

Amor, dolor

Como todas las noches antes de irme a acostar, apagué el ordenador y me dirigí al baño.

Los halógenos parpadearon al encenderse y me devolvieron mi imagen del espejo. Pelo castaño enredado y ojos cansados. Me agaché a coger una crema hidratante pero mi reflejo no se movió. Mi otra yo continuó mirándome impasible.
Convencida de que me había quedado dormida en mi mesa alcé la mano tratando de tocar mi paralizado reflejo. Ella se apartó y me gritó furiosa:
- ¿Qué crees que estás haciendo?
- Solo trataba de tocarte- Repliqué entre incrédula e intimidada
- No me refiero a eso, estúpida, me refiero a “él”…Y no me mires con esa cara de tonta que sabes a quién me refiero, el que le hace dar cinco loopings a tu estómago, el que te deja con una sonrisita bobalicona plantada en la cara…
- Ahhh…ese- Interrumpí haciéndome la sueca
- ¡¡Sí!! ¡¡Ese!! ¡¡Pedazo de amnésica!!

Furiosa empezó a dar vueltas de un lado a otro del espejo.
- No es especial, que lo sepas. Es uno más, solo uno más, ya te has dado cuenta. Las dos sabemos qué pasa con esos, al principio te derretirá, te hará sentir única, le darás tu corazón confiada, tu presente y, quién sabe cuánto, futuro…y ¿para qué? Para que, como siempre, vuelvas aquí, a buscarte en este espejo, con tus ojos llorosos y la cara hinchada preguntándote qué fue de esa chica que tenía tanto amor…y cada vez, cada vez, te cuesta más encontrarte y volver a ser la de antes.

Bajé la mirada furiosa y contraje los puños notando como las uñas se me marcaban en las palmas…aquellas que conocía tan bien. Pero, tenía razón…siempre la tenía.
Con una cruel carcajada continuó imparable embistiendo mi frágil estima:
- ¿Qué te creías? ¿Que iba a ser diferente? ¿Que iba a ser especial? Que podría ser…no sé…¿amor? Sigues siendo la misma niña ingenua, y, en el fondo, hasta te mereces que te pase esto, por no madurar de una vez y dejar de creer en tus cuentos.

Traté de evitarlo con todas mis fuerzas, pero no podía más, las lágrimas que estaba reteniendo resbalaron por mi cara.
- Llora, llora, mejor que lo hagas ahora, mejor que le olvides a tiempo, ahora que solo ha rozado tu corazón sin llegar a tomarlo, mejor que te alejes, mejor así…

Aún con las pestañas mojadas sostuve el bote de crema, y, con un fuerte impulso, lo lancé contra el espejo, fragmentando mi imagen en miles de trocitos que cayeron por todo el lavabo.
La voz de mi otra yo desapareció de golpe dejando que solo se oyera mi agitada respiración.
Con cuidado empecé a recoger los brillantes cristales, que, afilados, me cortaron. Una gota de sangre floreció en mi dedo mientras reprimía un macabro pensamiento.
Amor…dolor




24 oct. 2011

Lo quiero...

Quiero chispas, quiero rayos, ¡quiero fuego!
Quiero reír y llorar a la vez, quiero suspirar, estremecerme, quiero dar gracias al cielo y pedir perdón por cada "te quiero" que no fue para él.
Quiero gritar, pelear, susurrar mil y una veces su nombre.
Quiero pasión, lujuria, romanticismo, quiero que la lluvia me caiga en la cara mientras me besa.
Quiero sumergirme en un mar turbulento y furioso para refugiarme en sus brazos.
Quiero, por una vez, robarle tiempo al tiempo y conseguir que los segundos a su lado pasen más despacio.
Quiero soñar con él de día y de noche.
Quiero que me robe las palabras, el aliento, las dudas, los miedos.
Quiero sorpresas, quiero locuras quiero no pensar.
Quiero abrir los ojos disimuladamente, solo una vez, para verle mientras me besa.
Quiero que cada mirada desencadene una supernova de champagne.
Quiero acostarme y pensar que sólo por ese día mereció la pena vivir.

21 oct. 2011

NO todos son iguales

¡No te esfuerces! Porque...¿sabes qué? Que da igual lo buena que seas, da igual lo especial que demuestres que es para ti, da igual que le dediques tu tiempo, da igual que idees mil esupideces para sacarle una sonrisa, da igual que le lleves a sitios diferentes para compartir tus secretos con él...Es cierto, da igual, porque como no le des lo que le interesa, lo que él quiere de ti, no le sirves para nada. Todo tu esfuerzo, todas tus ganas se van a la basura. No te querrá como amiga, de hecho no te querrá ni como compañera de planeta, simplemente no te querrá. Porque a pesar de todo lo que has hecho, no le mereces la pena. O conmigo o contra mi, a eso se reduce todo.
Y tendrás que vivir tu día a día enfrentándote a sus mil reproches que encima no te hace a la cara, tragándote silenciosamente todas sus ofensas, recibiendo en tu diana sus indirectas envenenadas, porque tú no eres como él. Si sufres te lo callas. Te lo guardas en una cajita cerca de tu corazón que te va pudriendo por dentro.


Y aún así (¡aún así!) no pierdas nunca la esperanza. No sufras por esa persona que creías especial, que creías tu nuevo "uno", porque ya te ha demostrado que no es digna de ti, que no te merece ni te merecerá. Pasa la página, cierra el libro y sonríe. Porque se acabó ese capítulo. Porque NO todos son iguales y quizás, pronto, quizás, encontrarás a alguien que te lo demostrará.

9 oct. 2011

Tu super ex-novio

¿Sabes qué es lo malo? Que te puede ocurrir en cualquier parte, por la calle, en una fiesta, en el cine, de compras, en clase, en un concierto…Nunca estarás preparada y siempre te pillará de improvisto.
Llevas mucho, muchísimo tiempo sin verle, pero reconocerías su cara entre doscientas. No es un ex, es EL EX, con mayúsculas, el que, indirectamente, hizo que te convirtieras en lo que eres ahora. El que robó lágrimas y lágrimas de tus ojos, por el que juraraste que jamás te volverías a enamorar.
 
  Y le tienes ahí delante…te mira con cara de sorprendido y empieza a hablar. No escuchas lo que dice, solo te fijas en que tiene los mismos ojos de siempre, verdes, azules, marrones, en los que creías que podías perderte horas y horas sin querer ser rescatada nunca. Y le odias, porque le ves, si es posible, mucho más guapo que cuando terminasteis. El pasado, imparable, te asfixia volviendo de nuevo, y, la cajita donde encerraste los recuerdos de su nombre, se abre de golpe. Y vuelve el recuerdo de los besos, de las caricias, de tantas palabras y tantos planes que se perdieron. No puedes hacerle frente, jadeas desesperada porque durante esos dolorosos segundos te gustaría retroceder en el tiempo.
  Y cuando él te acaricia la cara y te dice que conservas la misma sonrisa, algo se ilumina en tu cabeza, es la parte que has omitido. Es el día que llegaste a casa llorando porque él te había dejado. Es la semana después en la que borraste, una por una, las fotos que teníais juntos, cuando escondiste sus regalos y pasabas las noches sin poder dormir porque no recordabas lo que era acostarse sin pensar antes en él. Es el mes en el que eliminaste todos sus mensajes…hasta su número, porque sabías que no resistirías las ganas de llamar.

  Entonces te separas, te alejas. Porque ya has aprendido la lección, y esta vez no caerás, por mucho que él acerque su cara y vuestras narices casi se rocen. Esta vez no.