30 mar. 2011

leggins (3)

Ir descalza por casa, morderme las uñas, echarme perfume en el escote (y detrás de las orejas), retorcerme un mechón de pelo, cantar y gritar, dormir tapada hasta la nariz, morderme el labio inferior, estallarme los nudillos, sentarme de noche en el borde de la ventana preguntándome si alguien más estará imaginando las estrellas que la luz madrileña tapa

26 mar. 2011

Al desnudo

Con un par de tobillos flojos, que a cada poco sufren esguinces, comienzan mis piernas, por las que he hecho resbalar tantas veces a mi hamster, a las que he enfundado en leggins, con las que he bailado y dado vueltas. Si subes por mis gemelos toparás con mis rodillas, centro topográfico de la geografía de mis piernas. En el lateral de la rodilla derecha se esconde tímidamente una cicatriz pequeña. Trató de pasar desapercibida, pero su tono ligeramente más oscuro la delató. Si trepas por mi muslo quizás encuentres otra, también pequeña, también oscura, también prueba de que mi cuerpo muestra la guerra de la vida, marcando cada batalla en mi piel con cicatrices.
No te detengas, si sigues subiendo verás que el lateral de mis piernas comienza a redondearse formando mis caderas. Encontrarás en la piel un tono más suave, más rosado, confesando que esa zona jamás fue alcanzada por los rayos de sol, permaneciendo oculta tras la tela de un bikini. Si te fijas, solo si te fijas, notarás que apenas es más oscuro que mi tripa, que ha sido visitada en numerosas ocasiones, por la que han subido labios y bajado caricias. Si continuas subiendo te toparás con dos suaves lomas que encajan armónica y proporcionalmente con los dominios de mi cuerpo. Fruto de inseguridades prefieren mantenerse ocultas ante ti y ante el mundo, siendo reveladas en muy pocas ocasiones.
Sube ya, sin miedo, por mis omóplatos y mi cuello, salpicados por algún pequeño lunar que podrás contar con los dedos, a mi barbilla, esa que tantos comentarios ha originado por ser igual que la de mi padre. Resbala y déjate caer por mis mejillas, donde encontrarás hoyuelos a ambos lados si tu presencia me hace sonreír. Puedes deslizarte hasta mis labios, donde, al ver que el de arriba es más fino que el de abajo, es probable que te sientas confuso. Si trepas por mi nariz llegarás a mis ojos, donde podrás leer mi historia, solo en el caso de que sepas interpretar mi mirada a través de los círculos marrones y uno pequeño verde. Es mi cuerpo, es la genética…y la vida. Ponte leggins.

Foxglove


21 mar. 2011

leggins (2)


Disfraces, barbies, Astérix y Obelix, Mortadelo y Filemón, Tintín, The Beatles, Harry Potter, Marcos, las princesas Disney, bañarme con mis juguetes, gominolas y creer en la magia

De putas y monjas

   Si bien en mi primera entrada contesté a la pregunta de "por qué estoy aqui" es este, quizás, el momento más apropiado para confesar cómo llegué hasta aqui.


   Durante toda mi vida he sido niña de colegio de monjas, fiel miembro del coro escolar, pelo corto y faldas largas. Parte de mis recreos fueron invertidos en agradables mañanas en la biblioteca, donde, por desgracia, con el paso del tiempo, empecé a sentirme incómoda debido a la estricta censura escolar,que, a mis 14 años, no me permitía leer "El código Da Vinci".
   Mis muñecas, peluches y juegos inventados me acompañaron hasta más allá de los 15 años, cuando, por fin, mi cuerpo cambió. Gracias a ser la última en desarrollarse de todo mi curso alcancé la envidiable altura de 1.72, aunque, en aquel momento, solo me preocupaba ser la única que tenía una 85 en un grupo de talla 95.


   Comencé la adolescencia con una sobredosis de hormonas, encontrando un inesperado placer en el buceo de boca en boca, en el roce de mano a mano. Desde los baños del colegio hasta el patio del recreo sin olvidar múltiples recodos. Como habrás de suponer, la fama que me creó aquello no tardó en hacerse latente, convirtiéndome en un personaje público del que circulaban, a partes iguales, mentiras como verdades.
   Sin embargo quiso la suerte que un día de mi último año en el colegio centrara, por primera vez, la cabeza, demostrándome que el amor no conoce de edades estando con él casi medio año. A pesar de ser dos años menor, pero 10 cm más alto, no se dió cuenta de que, inconscientemente, me hizo madurar, enseñándome que para querer basta quererse y punto. A ti, A. , te doy las gracias


...¿Y ahora?


De monja a puta y de puta a monja. Ahora es cuando creo haber descubierto el secreto: monja ante el mundo, puta en la cama. Ponte leggins.


Foxglove

20 mar. 2011

leggins



Fine frenzy, desvaríos mentales, esencia de locura, leggins, chocolate, música, libros y más libros, leggins otra vez, tu olor, chicles, Lennon y mis demás taras raras

Foxglove



Ahí voy...

    Si en tercero de primaria, cuando leía mis redacciones delante de toda la clase, me hubieran dicho que la gran pasión de mi vida, mi gran amor, mi mitad, sería la escritura no me habría sorprendido.
Ya de pequeña me convertí en fiel navegante de las páginas de todo cuanto libro, revista, periódico, cómic u objeto con hojas caía en mis manos. Como buena aventurera, fui recopilando tesoros de tapas duras y olor a pasta de papel; tesoros en los que se esconden mis "yo" del pasado,y, en los que, cada vez que los abro, me vuelvo a encontrar. A mis casi 19 años cuento con una excelente colección de novelas, cómics, enciclopedias estudiantiles, libros de ilustraciones y demás. Abandoné las cálidas aguas de la lectura conocida para adentrarme en estanterías ajenas a mi mundo. Descubrí mi vocación natural de gogó bailando entre los pasillos de una biblioteca, deslizando uno o dos dedos por el borde de los estantes, apoyándome en ellos, agachándome, levantándome, en un baile tranquilo y pausado con el único fin de encontrar otro buen amigo de papel que me acompañara durante un tiempo, que me enseñara, adoptara y confiara su secreto.
Debo esto a ellos...a mis libros, mis fieles compañeros que me han enseñado a vivir antes que la vida misma, llevándose mis primeras lágrimas por la pérdida debido a la muerte o un cosquilleo en el estómago producido al leer algun párrafo de amor.
Ahora mi personalidad adictiva ha encontrado algo nuevo a lo que aficionarse, al roce de las hojas, al trazo de la pluma...
Mi mente domina mi cuerpo, alza la mano, toma una pluma y empieza a escribir, sin parar, sin pensar, solo obedeciendo, solo dejándome llevar.
He ahí el porqué de este blog. Creo que eso es todo, ah, no, ponte leggins.

Foxglove